20 años del 11-M, la labor de los sanitarios y voluntarios
Hoy se cumple el vigésimo aniversario de los atentados del 11-M, el peor episodio terrorista de España
Eran las 7:37 de la mañana de aquel jueves 11 de marzo cuando estallaba la primera bomba en la Estación de Atocha. Después de esta, nueve explosiones más. El 11-M ha sido y es el mayor atentado en la historia de España, donde hubo 193 muertos y más de 2.000 heridos.
Hace 20 años, de manera inesperada, los profesionales sanitarios de los servicios de emergencia, hospitales, centros sanitarios, profesionales del servicio de seguridad y numerosos voluntarios, se convirtieron en protagonistas y pilares fundamentales para aquel día. El atentado supuso un gran desafío para la atención sanitaria y el Servicio de Urgencias Médicas de Madrid (SUMMA 112), coordinó aquel operativo, en el que cientos de sanitarios se movilizaron en tiempo récord para asistir y evacuar a las víctimas.
La evacuación de los 2.000 heridos que se encontraban en medio del caos fue prácticamente inmediata. Los profesionales sanitarios no dudaron en entrar a los vagones y empezar a evacuar y atender a las personas. También hubo casos en los que estos profesionales, en estado de shock, no podían reaccionar.
Uno de los coordinadores de comunicación del SAMUR aseguró que el que este hecho se produjese a primera hora de la mañana hizo que la mayoría del profesional sanitario estuviese preparado para atender a las víctimas, ya que entre las 8 y las 9 de la mañana se solía producir el cambio de turno, y así, los del turno saliente, se quedaron para atender a aquellas personas que sobrevivieron al atentado.
La grandísima ayuda de los voluntarios
A pesar de que ya hayan pasado 20 años, el recuerdo del 11-M sigue muy presente en las personas que vivieron en primera persona aquel día. Bomberos, policías y diferentes profesionales de seguridad de Madrid no dudaron ni un instante en acercarse a la zona de El Pozo y Atocha para ayudar por iniciativa propia. Arrancaban bancos de las calles para utilizarlos como camillas para trasladar a los heridos en taxis, coches particulares y autobuses.
Además, muchos profesionales sanitarios que ese día no tenían que trabajar se acercaron a los lugares afectados para ayudar a sus compañeros. El tiempo de gestión fue rapidísimo, pese a los cuatro focos del atentado, en aproximadamente dos horas, las personas que estaban en estado crítico y las heridas ya estaban en los hospitales, asegurando así la supervivencia de mucha gente.
Numerosos voluntarios fueron únicamente para «sanear» las estaciones y los vagones, ya que hubo exceso de personas voluntarias. Tiraron cristales, retiraron metales y tiraron elementos que pudiesen ser peligrosos para aquellas víctimas y distintos profesionales que se encontraban allí. Una situación que jamás olvidarán, imágenes que no se borrarán de su memoria y un olor que quedará en sus cabezas para siempre.
11-M, un antes y un después
Aquel día marcó un antes y un después en los servicios de emergencia y, desde entonces, se cambiaron los protocolos de actuación. Los profesionales sanitarios siempre han estado preparados para cualquier situación de emergencia que se pudiese producir, pero esto hizo que donde antes montaban un escenario de emergencia con dos o tres hospitales de campaña, ahora sean capaces de montar ocho o nueve en el mismo lugar.
También se produjeron cambios en el cuerpo de Policía Municipal, creando un gabinete psicológico para atender tanto a víctimas de catástrofes y atentados, como a los propios agentes y diferentes profesionales.
20 años del 11-M, una fecha marcada en la historia de España.

