Efemérides

25 de julio

El 25 de julio se celebra internacionalmente el Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, una jornada de concienciación determinada el 25 de julio de 2021 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Con la llegada del verano y el calor se incrementa la presencia de personas en playas y piscinas, lo que implica a su vez un aumento de estos tipos de incidentes entre la población. Los ahogamientos suponen una de las principales causas de muerte accidental en el mundo y tienen particular incidencia en países que bordean el océano Pacífico y el Sudeste Asiático, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pero, ¿cómo podemos actuar frente a los ahogamientos? La propia OMS pone sobre la mesa una serie de acciones comunitarias como la instalación de barreras, la creación de espacios seguros o el fomento de la ntación, así como medidas legislativas destinadas a evitar estas tragedias. Aunque estas medidas son absolutamente necesarias, también resulta conveniente tener en cuenta los métodos de actuación para nosotros, los usuarios particulares, en caso de presenciar una situación de este calibre.

Prevención

La regla de oro en estos casos es la prevención. De esta forma es mucho más fácil actuar con celeridad y responder eficazmente. Se debe prestar atención a los signos: si estamos en la playa debemos obedecer las banderas, estando alerta si la bandera es amarilla y evitando entrar al mar si la bandera es roja. En el caso de los niños, que son uno de los colectivos más vulnerables, hay que prestarles atención de forma asidua y no colocarse muy lejos de ellos. Además, es preferible que no se bañen solos, sino acompañados por algún adulto que pueda dar la voz de alarma.

También conviene seguir las indicaciones de los socorristas. Al fin y al cabo estas personas son las expertas y saben como se debe actuar para tener un baño seguro y sin riesgo. Siempre deben escogerse las playas y piscinas que cuenten con su presencia. Por último, un recordatorio: las tablas, manguitos y demás elementos flotantes ayudan, sí, pero no son la panacea. Una persona puede ahogarse aún utilizando estos útiles.

Prepararse para actuar

Cuando se comienza a tomar clases de conducción se suele recalcar la importancia del protocolo de actuación en caso de presenciar un accidente. Este protocolo, que va por las siglas PAS (proteger, avisar y socorrer) aplica también en los casos de ahogamiento. En primer lugar protegerse, particularmente a uno mismo. Existen numerosos casos de personas que, intentando socorrer a una persona que se está ahogando, acaban resultando también víctimas de este accidente. Esto se debe a que la persona entra en pánico y no sigue un comportamiento racional, aferrándose a lo primero que pueda tener cerca, siendo en este caso la persona que se acerca a socorrerla.

A continuación se debe alertar, ya sea a los socorristas o a los servicios de emergencia y, finalmente, realizar las maniobras para socorrer a la víctima. La persona en cuestión debe tener sus vías respiratorias (tanto nariz como boca) libres, dejándolas boca arriba. Una vez en tierra, mantenemos a la persona en esta posición y verificamos que está consciente y responde. En caso negativo, se debe realizar reanimación cardio-pulmonar (RCP), no sin antes avisar una vez más a los servicios de emergencia. En todo momento deberemos mantener las vías respiratorias de la víctima abiertas, particularmente la boca, para evitar que la lengua se relaje y evite la entrada de aire.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *