Hospital General de Fuerteventura
Hospital General de Fuerteventura, cuatro décadas de sanidad pública al servicio de una isla que crece
El Hospital General de Fuerteventura es mucho más que un edificio sanitario, ya que es una historia de progreso, de compromiso público y de adaptación a un territorio con características únicas. Desde su inauguración en 1982, este hospital ha acompañado el crecimiento poblacional, social y económico de la isla, transformándose en una pieza esencial para garantizar la atención sanitaria de sus habitantes y de los miles de visitantes que cada año pisan sus costas.
Durante más de cuarenta años, el hospital ha vivido una evolución constante mediante ampliaciones, incorporación de tecnología puntera, nuevas especialidades médicas y, sobre todo, un crecimiento humano y profesional que ha permitido a Fuerteventura dejar atrás décadas de dependencia sanitaria del exterior.
Un comienzo necesario, los primeros pasos de la sanidad hospitalaria en la isla
Hasta principios de los años ochenta, Fuerteventura carecía de un hospital moderno. Los servicios sanitarios se limitaban a pequeños ambulatorios o dispensarios médicos, y muchos pacientes que requerían atención especializada eran trasladados por barco o avión a Gran Canaria o Tenerife. Aquella realidad suponía un reto logístico y emocional para las familias.
En este contexto, el Gobierno de Canarias decidió impulsar la creación de un hospital general en la isla, que se materializó en 1982 con la inauguración del Hospital General de Fuerteventura “Virgen de la Peña”. Ubicado en Puerto del Rosario, el centro comenzó con un tamaño modesto y un equipo reducido, pero con una misión clara: garantizar que la población insular contara con servicios sanitarios dignos, modernos y próximos.
Con apenas unas decenas de camas y menos de doscientos trabajadores en su etapa inicial, el hospital representó un cambio histórico. Por primera vez, la isla disponía de quirófanos, laboratorio clínico, área de hospitalización, urgencias, farmacia y consultas especializadas bajo un mismo techo.
Crecimiento, modernización y consolidación
A medida que Fuerteventura crecía en población y actividad económica, el hospital también amplió su infraestructura y servicios. Durante los años noventa y dos mil, se realizaron obras de remodelación, se incorporaron nuevas áreas de diagnóstico por imagen y se mejoraron las condiciones de hospitalización.
La expansión turística y el aumento demográfico de la isla, que ha duplicado su población desde la década de los noventa, exigieron un salto cualitativo en la asistencia sanitaria. El Hospital General de Fuerteventura respondió con más profesionales, más especialidades y más tecnología.
En 2022, coincidiendo con su 40 aniversario, el hospital celebró cuatro décadas de historia con una plantilla que supera los 1.800 profesionales entre personal médico, de enfermería, técnico y administrativo. Esta cifra contrasta con los apenas 230 empleados con los que comenzó, lo que da una idea de la magnitud de su evolución.
El número de camas hospitalarias también se ha incrementado de forma significativa, y el hospital cuenta hoy con servicios de hospitalización, urgencias, quirófanos, laboratorio, hemodiálisis, diagnóstico por imagen, farmacia hospitalaria y unidad de cuidados intensivos, entre otros.
Un hospital que mira al futuro mediante la tecnología e innovación
El avance tecnológico ha sido uno de los pilares del desarrollo del Hospital General de Fuerteventura. En los últimos años, se ha dotado de equipos de diagnóstico de última generación, incluyendo resonancia magnética, TAC multicorte, ecógrafos de alta resolución y un acelerador lineal para tratamientos de radioterapia oncológica.
Este último equipamiento marcó un antes y un después, puesto que por primera vez, los pacientes oncológicos de Fuerteventura no tienen que desplazarse a Gran Canaria para recibir radioterapia. Esta mejora no solo reduce la carga emocional y económica de las familias, sino que también mejora la continuidad del tratamiento y la calidad de vida de los pacientes.
Además, se han ampliado las consultas externas, con especialidades como neurología, neurocirugía, cardiología intervencionista, cirugía vascular, urología, ginecología, endocrinología, digestivo y oncología médica. La apuesta por incorporar especialistas y tecnología ha permitido reducir derivaciones y listas de espera, uno de los grandes retos históricos de la sanidad insular. El hospital también cuenta con una unidad de diálisis moderna y un servicio de urgencias 24 horas que atiende tanto a la población residente como a los visitantes. En los últimos años se ha incrementado el número de quirófanos y se han modernizado los espacios de hospitalización para ofrecer mayor confort y seguridad.
Cifras que reflejan una realidad en expansión
La actividad del Hospital General de Fuerteventura se ha multiplicado de forma exponencial. En un solo año reciente se registraron más de 150.000 consultas externas, más de 6.000 intervenciones quirúrgicas y más de 36.000 urgencias atendidas. A ello se suman miles de pruebas diagnósticas, ingresos hospitalarios y partos.
Estos números reflejan no solo la carga asistencial del hospital, sino también la confianza de la población en sus servicios.
Pese a su crecimiento tecnológico, el hospital no ha perdido su carácter cercano. La humanización de la atención sanitaria es uno de los pilares de su filosofía, y se refleja en programas de acompañamiento, atención psicológica y proyectos que buscan mejorar la estancia de los pacientes.
Los profesionales del hospital han desarrollado iniciativas de comunicación con pacientes oncológicos, talleres de educación sanitaria y actividades culturales y sociales para pacientes ingresados. El objetivo: que la atención médica no sea solo eficiente, sino también humana.
Además, el hospital participa en programas de formación para residentes (MIR) y estudiantes de Enfermería, lo que refuerza su papel como centro docente y de investigación aplicada dentro del Servicio Canario de Salud.
Retos presentes y futuro inmediato
El crecimiento de la población y el incremento del turismo plantean desafíos constantes. Por ello, el Gobierno de Canarias ha aprobado un proyecto de ampliación que contempla la construcción de nuevos módulos, un edificio de consultas externas más amplio y la creación de una unidad de hospitalización de media estancia.
Otro reto es seguir atrayendo profesionales cualificados, especialmente en especialidades complejas, y garantizar la estabilidad de las plantillas en un entorno insular donde la movilidad geográfica puede ser limitada.
El Hospital General de Fuerteventura es un ejemplo de cómo la sanidad pública puede adaptarse a un territorio singular, superando la insularidad con innovación, compromiso y humanidad. Cuatro décadas después de su apertura, el hospital sigue creciendo al ritmo de la isla, incorporando tecnología, talento y vocación de servicio.
En un lugar donde la distancia al continente se mide en millas marítimas, el hospital representa algo más que un centro médico: es una garantía de equidad, de bienestar y de futuro para todos los majoreros.

