Especialistas del Hospital Clínico San Carlos aplican un nuevo enfoque que podría cambiar el paradigma del manejo del cáncer
Estos especialistas estudian las inmunodeficiencias con Inteligencia Artificial para una medicina personalizada y un diagnóstico precoz
Un grupo multidisciplinar de especialistas del hospital público Clínico San Carlos, de la Comunidad de Madrid, ha creado la primera unidad de inmunoprevención de cánceres hematológicos que existe en Europa en la que aplican un nuevo enfoque que podría cambiar el paradigma del manejo del cáncer en España, gracias al empleo de inteligencia artificial y al estudio de las inmunodeficiencias, que han publicado en la revista científica Clinical Inmunology.
Las inmunodeficiencias son alteraciones del sistema inmunitario que se relacionan con la aparición de infecciones con mayor frecuencia de lo habitual, comprometiendo su capacidad para controlar adecuadamente la enfermedad, por lo que desempeñan un papel crucial en el cáncer. Se estima que entre el 25 y el 50% de los fallecimientos de pacientes oncológicos están relacionadas con infecciones, y que al menos el 80% pasará por al menos una infección grave a lo largo de su proceso.
IA con precisión cercana al 92% para una medicina personalizada que podría servir para otros tipos de cáncer
Con el algoritmo de inteligencia artificial creado específicamente en la unidad, que alcanza una precisión superior al 91,8%, se pretende facilitar un diagnóstico precoz de las inmunodeficiencias en pacientes con riesgo de infecciones para conseguir mejores resultados, al posibilitar una medicina personalizada para prevenir infecciones y la recurrencia o progresión de su cáncer.
Este equipo multidisciplinar del hospital público Clínico San Carlos ha demostrado que el empleo de nuestro algoritmo de inteligencia artificial, con una precisión cercana al 92% para diagnosticar inmunodeficiencias primaras subyacentes, favorecerá el uso de la medicina personalizada y una detección temprana de las inmunodeficiencias en pacientes con cánceres hematológicos, lo que podría ser extrapolable para otros tipos de cánceres en el futuro, según explica la jefa del Servicio de Inmunología del Hospital Clínico San Carlos, Silvia Sánchez-Ramón.
El algoritmo analiza 37 variables de alta calidad, clínicas e inmunológicas, mediante modelos de machine learning con tan solo dos variables finales, que ha alcanzado una precisión superior al 91,8% en un estudio llevado a cabo con 151 pacientes en el que se ha identificado que el 66% de los pacientes estudiados con linfomas, leucemia o mieloma e infecciones recurrentes o graves presentaba una variante genética de inmunodeficiencia primaria.
«Considerando que el cáncer es un proceso biológico complejo y gracias a los buenos resultados arrojados en nuestro estudio sobre inmunodeficiencias primarias en pacientes con cáncer hematológico, podemos decir que estamos cambiando el paradigma de abordaje de la inmunodeficiencia asociada al cáncer hematológico en el Hospital Clínico San Carlos, lo que podría ser extrapolable a otros tipos de cánceres», señala Sánchez-Ramón.
Menos días de hospitalización, de UCI y un considerable ahorro económico
Este cambio de paradigma se sustenta en aplicar una estrategia proactiva al diagnóstico del cáncer con un enfoque multidisciplinar y preventivo. Como destaca la jefa del Servicio de Hematología del Hospital Clínico San Carlos, Celina Benavente: «La colaboración multidisciplinar es fundamental en este contexto, permitiendo una atención integral y coordinada de nuestros pacientes, con una estimación inicial de atender aproximadamente a 200 al año».
A los pacientes, una vez les diagnostican de linfomas, leucemias o mielomas, se les ofrece una prevención integral consistente en vacunación personalizada, tratamiento específico de su inmunodeficiencia detectada, profilaxis con inmunoglobulinas cuando exista indicación clínica y educación en medidas preventivas. A aquellos pacientes con una variante genética de inmunodeficiencia primaria se les podría tratar con fármacos dirigidos específicamente a su alteración inmunológica y al origen genético de su cáncer.
Otro estudio llevado a cabo en esta unidad pionera, sobre 21 pacientes y publicado en la prestigiosa revista científica Frontiers in Inmunology, revela que el tratamiento con anticuerpos, como las gammaglobulinas, para prevención de infecciones disminuyó los días de hospitalización de 14 a 6, la estancia en unidades de cuidados intensivos de 2,7 a 0 días, el tiempo de baja médica de 124 a 61 días y redujo el gasto en medicamentos, con un ahorro estimado de más de 5.000 euros por paciente y año con respecto al año previo.