Medicina

El nefasto legado del tabaco en el sistema inmunitario: sus efectos perduran hasta años después de dejarlo

Un estudio revela que las defensas obtenidas a lo largo de la vida se ven seriamente afectadas por los hábitos de consumo de tabaco

La edad o la genética son dos factores de particular relevancia a tener en cuenta cuando se habla del sistema inmunológico. Sin embargo, no son los únicos. Un estudio publicado en la revista Nature revela no solo que el tabaco tendría un efecto similar, sino que, además, sus efectos son irreversibles. Incluso años después de abandonar el hábito el sistema inmunitario del paciente seguiría alterado.

Dicha investigación se realizó sobre mil voluntarios de edades comprendidas entre los 20 y los 69 años de edad y que no padeciesen patologías previas. Se establecieron diferentes parámetros como la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC) y, finalmente, hábitos de consumo de tabaco, entre otros. Tras la extracción de muestras de sangre exploraron la reacción del sistema inmunológico ante diferentes factores, lo que les permitió correlacionar el tabaquismo y las defensas.

Los autores de dicho estudio, investigadores del Instituto Pasteur de París, han comprobado como el tabaquismo afecta a los diferentes tipos de defensas. Por un lado estarían las defensas inespecíficas -innatas, con las que uno nace- que volverían a su estado original tras dejar de fumar; por otro, las específicas o adaptativas, que son las que desarrolla un ser humano a lo largo de su vida. Son estas últimas células las que preocupan a los expertos, pues son las que no podrían volver a su estado original una vez abandonados los hábitos de tabaquismo.

Daños casi irreparables

Así lo ha explicado Violaine Saint-André, inmunóloga del Instituto Pasteur y una de las autoras de esta investigación: «Fumar tiene consecuencias en la inmunidad de los individuos a corto plazo, pero también a largo plazo. Estos últimos sobre la inmunidad adaptativa se observan en las células B y en los linfocitos T reguladores, así como en cambios epigéneticos». Asimismo, especifica que estos efectos son directamente proporcionales al tiempo que el paciente lleva fumando así como a la cantidad de tabaco fumado durante ese tiempo.

Por otro lado, Darragh Duffy, el otro autor del estudio, señala que esto implicaría una mayor facilidad para contraer infecciones y enfermedades autoinmunes, además de cáncer. «Sin embargo, se conoce bien, por muchos otros trabajos anteriores, que fumar aumenta el riesgo de múltiples tipos de cáncer, pero cuanto más tiempo haya pasado desde que se dejó de fumar, menor será el riesgo», aclara Duffy.

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