Medicina

Alergias primaverales; cómo combatir aquello de lo que no puedes escapar

Las dudas más frecuentes sobre este tipo de alergias se producen en mayor medida a mediados del mes de marzo y se centran, sobre todo, en interacciones entre medicamentos, contraindicaciones y dosis pediátricas

El cambio de estación a la primavera trae grandes alteraciones en nuestras vidas, y nos puede afectar en las cosas más positivas, y también en aquellas que menos ansiamos. Entre estas últimas, encontramos las ya conocidas alergias estacionales.

Las alergias aparecen cuando el sistema inmunológico de una persona considera ciertas proteínas, llamadas alérgenos, como gérmenes o cuerpos extraños, y reacciona ante ellos. Durante la primavera, las causas más comunes de alergia incluyen el polen de los árboles y del césped, esporas de moho e insectos.

Es una realidad que la aparición de estas alergias pone en alerta la salud y el bienestar de las personas, y de una forma cada vez más notoria. Según datos de Doctoralia, el Marketplace de salud más grande del mundo, las reservas con especialistas en alergología han aumentado un 9,20% durante el primer trimestre de 2024, en comparación con el mismo periodo de 2023. Además, se registró un aumento del tráfico en el área de preguntas de esta temática durante mediados del mes de marzo. Según la plataforma, las cuestiones más consultadas son, principalmente, las relacionadas con interacciones entre medicamentos, contraindicaciones y dosis pediátricas.

En este contexto, Susana Ranea y Tito Rodríguez, alergólogos y miembros de Doctoralia, comparten todo lo que debes saber sobre las alergias primaverales y cómo lidiar con ellas durante esta época del año.

¿Por qué las alergias aparecen con más frecuencia durante la primavera?

“La alergia es una reacción del sistema inmune donde el cuerpo “se equivoca” y empieza a reaccionar frente a proteínas que, en general, no son por sí mismas dañinas para el organismo. Dado que los pólenes se producen mayoritariamente en primavera, las alergias son en consecuencia más frecuentes durante esta época del año” explica el doctor Rodríguez.

En España, la alergia al polen es la más frecuente y la causan principalmente los pólenes de los árboles como el olivo, el ciprés y el platanero. También producen alergia las plantas, entre las que destacan la parietaria y las gramíneas, y en donde se incluye el césped, aunque eso va a depender del área geográfica donde se viva. “Hay zonas en España, como el litoral mediterráneo, donde los ácaros del polvo causan más alergias que el polen, y también hay pólenes en invierno, como el ciprés, que pueden dar más sintomatología en algunas personas que los pólenes de primavera” sentencia la alergóloga Ranea.

¿Cuáles son las alergias más comunes durante esta estación del año?

Existen muchos tipos de alergia, y un buen método para clasificarlas, es según los alérgenos que las provocan.

“Los alérgenos que suelen provocar las alergias respiratorias pueden estar en el interior o en el exterior, siendo los más habituales los ácaros del polvo, epitelio de animales, pólenes, esporas fúngicas y látex” explica Ranea, y añade que “los síntomas más típicos de la alegría respiratoria son síntomas naso-conjuntivales como estornudos, picor y/o congestión nasal y conjuntivitis”. Además, en algunas ocasiones, estos pueden ir acompañados de síntomas bronquiales o asma alérgica como la tos, la falta de aire, opresión torácica y sibilancias en el pecho.

¿Algunas personas son más sensibles que otras a la hora de desarrollar alergias?

Ambos especialistas coinciden en que la respuesta es sí. La susceptibilidad a desarrollar alegrías puede estar influenciada por una combinación de factores genéticos y ambientales: “Aquellas personas con antecedentes familiares tienen mayor predisposición a ser alérgicos. No se hereda el ser alérgico a un olivo o a hongos como la alternaria, sino la predisposición a serlo” explica el doctor Rodríguez.

Por otra parte, uno se hace alérgico a aquello a lo que se expone, pues la alergia requiere un periodo inicial de “error” donde el sistema inmune detecta algo a atacar, y una fase posterior donde desarrollan anticuerpos contra tales alergenos previamente reconocidos. “Dicho de otra forma, las personas del sur de España tienden a ser alérgicas al olivo y los del norte no” aclara el alergólogo.

¿Prevención? Consejos para lidiar con ellas de la mejor forma posible

Aunque está más que establecido que existe un claro factor hereditario que favorece la predisposición a desarrollar alergias, la influencia en los factores ambientales podría revertir la aparición de estas. También las medidas de evitación van a ser diferentes en función del alergeno implicado.

En este contexto, Susana Ranea y Tito Rodríguez, alergólogos y miembros de Doctoralia, comparten los consejos para lidiar con la alergia de la mejor forma posible:

  • Los alergenos, a nivel general, alcanzan su máximo antes del mediodía y se elevan del suelo al aire en los días con viento. Recíprocamente disminuyen con la lluvia y en la noche. Por tanto, durante las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde, se recomienda disminuir la actividad al aire libre, y en caso de realizarla, hacer uso de protección, gafas de sol y mascarilla FFP2.
  • Conocer los niveles de polen a través de la web oficial de la SEIAC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica) www.polenes.com, que aporta información actualizada de niveles de polen en España.
  • Para aquellos alérgicos a alérgenos de interior como, por ejemplo, animales, hongos y ácaros, puede valorarse el uso de filtros HEPA en su hogar, entre otras medidas.
  • Es recomendable secar la ropa en el interior o hacer uso de una secadora. Además, también será bueno cambiarse la ropa al volver de un espacio exterior, así como una ducha que incluya el cuero cabelludo y una limpieza interior de las fosas nasales con una solución salina para arrastrar los granos de polen.
  • La ventilación en el hogar debe ser corta y en horas centrales (a partir de las 10h) y son útiles y recomendables las purificadoras de aire.
  • Intentar mantener, durante los viajes en coche, el circuito de ventilación de aire cerrado. También evitar la moto y la bicicleta, y se recomiendan las escapadas a zonas marítimas donde el nivel de polen es más bajo.
  • Las personas alérgicas al polen presentan más riesgo de alergias alimentarias a productos naturales como la miel, el propóleo y algunas infusiones, por lo que los famosos antihistamínicos naturales a base de plantas podrían ser peligrosos en algunos casos.

Estos son algunos de los consejos expertos para hacer frente de la mejor forma posible a las alergias primaverales. Sin embargo, se recomienda siempre, ante cualquier situación, consultar con un especialista en Alergología para poder tratar de manera adecuada cada caso concreto.

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