4 técnicas novedosas en la lucha contra el cáncer

Estos tratamientos arrojan esperanza para combatir el cáncer

Contra el cáncer

La lucha contra el cáncer lleva décadas siendo una de las principales problemáticas en la medicina moderna. Existe una gran dificultad en encontrar una cura definitiva para esta enfermedad. Sin embargo, numerosos tratamientos surgen con la finalidad de aumentar la supervivencia de los pacientes. La medicina moderna pone gran parte de su esfuerzo en estas técnicas experimentales que en muchos casos alargan la vida de quienes lo sufren o incluso los pueden llegar a salvar. Vamos a repasar algunas de ellas que tienen mucha proyección de cara a futuro.

Nanopartículas de metal

Esta técnica novedosa ha sido desarrollada por un equipo de investigadores del CSIC. Mediante el empleo de nanopartículas magnéticas de metal se pueden eliminar células con calor, aplicar fármacos de forma localizada o realizar diagnósticos vía resonancia magnética. Su cobertura sirve para determinar su eficacia, así como debe contener materiales biodegradables y aptos para el cuerpo humano. Se ha comprobado que según la zona en la que actúen aumenta su tamaño o se degradan con distinta rapidez. Desde el CSIC prevén que este descubrimiento puede ser muy significativo para futuras investigaciones.

Diagnóstico molecular

Este método consiste en la utilización de la PCR. De esta manera se extrae ADN del paciente y se amplía para detectar posibles mutaciones. Esta técnica conlleva la ventaja de poder detectar los tumores en un estadio temprano de la enfermedad. Esto a su vez facilita el tratamiento y el pronóstico que va a seguir el cáncer, aumentando considerablemente la supervivencia. Este método, además, tiene la ventaja de ser poco invasivo, con lo cual el riesgo es mínimo. De esta forma, la lucha contra el cáncer es más fácil de seguir.

Nanocápsulas que atacan a los tumores

Al igual que las nanopartículas de metal, estas nanocápsulas son un proyecto del CSIC. Su funcionamiento se basa en el transporte de ARN encapsulado al punto del tumor para atacarlo. Así se interrumpe la proliferación de las células de los tumores. El motivo por el que este ARN se administra en nanocápsulas y no directamente se relaciona directamente con la estabilidad y éxito de la intervención.

Células CAR-T

Esta práctica consiste en crear una especie de «medicamento» a partir de los linfocitos T del propio paciente, que se le vuelven a administrar y atacan al cáncer. Las investigaciones referentes a este tratamiento han sido recogidas recientemente por la revista Nature en un estudio. Estas demuestran la permanencia en el tiempo de los efectos que causa la aplicación de las células CAR-T. Concretamente, como diez años después de su aplicación en pacientes con leucemia estos han conseguido sobrevivir y se encuentran actualmente en remisión. Es una técnica experimental con muchísima proyección en lo que al tratamiento de la leucemia se refiere.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.