Consejos para cuidar tu piel en verano

Y durante el resto del año, proteger y cuidar de nuestra piel puede tener beneficios a largo plazo

Este último año ha sido complicado para todo el mundo, pero para el profesional sanitario más en concreto. En el post «Cómo tratar las lesiones cutáneas que provocan los EPIs» dábamos una serie de consejos para tratar el rostro tras una larga jornada de trabajo con la pandemia COVID-19. Ahora, a esas lesiones, le sumamos el verano, la exposición al sol, el calor, los sudores, etc. Por eso, vamos a hablar de los consejos para cuidar de nuestra piel.

En estos meses de calor, nuestra piel está expuesta a factores externos que producen deshidratación y quemaduras, y potencian la aparición de manchas y arrugas.

A continuación, te dejamos los consejos básicos y que debes aplicar a diario para cuidar tu piel:

Hidratación. Bebe 2 litros de agua al día, es fundamental para hidratarnos por dentro y por fuera. Es importante para nuestra piel ya que le aporta luminosidad y no hace que se vea estropeada. Además, con hidratación, también nos referimos a las cremas, después de cada ducha, échate crema hidratante tanto en el cuerpo como en el rostro. Los labios son una zona muy sensible en nuestro rostro, es importante mantenerlos hidratados en todo momento, procura tener a mano un cacao con protección solar y un regenerador labial. Así, evitarás la tirantez de estos cuando les da demasiado el sol.

Protección solar. Tal vez de lo más importante, hay que protegerse del sol. Por eso hay que aplicarse protección solar todos los días, y más si vamos a estar expuestos al sol durante un largo periodo de tiempo. Recuerda, la piel tiene memoria, y esta es la única forma de protegernos, previniendo así problemas tan graves como el cáncer de piel. Échate crema solar cada dos horas, y no olvides echarte en la cara, es una zona sensible, y en estos meses más aún debido al uso de mascarillas.

Mantén una alimentación equilibrada. En los meses de calor, estamos acostumbrados a comer más fruta, verdura y hortalizas, ya que pueden tomarse en frío, como por ejemplo en ensaladas, creándonos una sensación de frescor ante el calor. Una ventaja de estos alimentos es que son ricos en antioxidantes, y estos ayudan a la regeneración de los tejidos de nuestra piel.

Utiliza accesorios para una mayor protección. Es muy común ver a la gente en verano con gafas de sol y sombreros. Esto también es una forma de protegerse. El cuero cabelludo puede ser otra zona sensible, existen mascarillas o sprays solares que ayudan a cuidar la zona y evitar quemaduras molestas.

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