5 mitos clásicos de la alimentación

A continuación, dejamos 5 mitos típicos que habrás escuchado sobre la alimentación

¿Recuerdas nuestro post Los cinco mitos de la alimentación? Pues aquí traemos la versión 2.0. Cada uno de ellos fue creado gracias a la desinformación que tenemos y a las creencias de la gente.

1. El agua con azúcar reduce las agujetas.

¿Cuántas veces hemos oído esta frase? Bueno, pues es falsa. Las agujetas son una rotura de la fibra muscular y el ácido láctico que se produce en los músculos cuando se realiza ejercicio, eso si es cierto. Por ello, se aseguraba que si se mezclaba agua con azúcar se disminuía porque eliminaba los cristales de lactosa que se habían formado en el ejercicio. Pero se ha demostrado que es completamente falso.

2. Tomar un zumo de limón a primera hora de la mañana para adelgazar y sentirse joven.

¡Que levante la mano quien haga esto al levantarse! Esto es viral porque muchas celebridades lo hacen y lo muestran asegurando que rejuvenece el rostro y que además, adelgaza. Totalmente falso. Sí que es verdad que el limón es un gran antioxidante y tiene vitamina C, pero no significa que te vayan a desaparecer las arrugas ni que vayas a adelgazar.

3. Beber un chupito de vinagre de manzana ayuda a evitar que se absorban grasas.

¿CÓMO? Este mito no lo habíamos escuchado, pero nos ha sonado a locura. ¿Un chupito de vinagre? ¿Por la mañana? ¡Puaj! Resulta que es algo que se ha vuelto muy popular en los últimos años porque tiene efectos positivos para el metabolismo. Pero no, no es así, lo que nos puede pasar es que nos salga una úlcera en el estómago por ingerir un alimento tan ácido.

4. Beber un vaso de agua templada en ayunas ayuda a evitar el estreñimiento.

Este es un clásico entre los mitos sobre la alimentación. Beber agua es muy beneficioso, ya que humedece los intestinos y favorece el tránsito intestinal. Pero hay que decirlo, da igual a qué temperatura esté el agua, va a hacer lo mismo.

5. Los zumos pierden las vitaminas pasadas las horas.

«¡Bébete el zumo rápido, que se le van las vitaminas!» El favorito de las madres y abuelas, no os escondáis 😉. Las vitaminas solo podrían perderse si por ejemplo calentamos el zumo a 120º, en condiciones extremas. Así que sí, podemos bebernos el zumo con tranquilidad y sin miedo a que se pierdan sus vitaminas y propiedades. Lo que sí puede pasar es que el sabor varíe y se vuelva algo amargo.

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