Ezequiel Arranz: «Nos hemos tenido que reinventar sin materiales»

Desde IEFS, entrevistamos a Ezequiel Arranz, médico de Atención Primaria desde hace más de 20 años
¿Hace cuántos años trabajas en atención primaria? ¿De dónde viene tu vocación?

Empecé la residencia en el año 1993. Elegí la atención primaria porque consideraba que era la especialidad que más cerca estaba del paciente y su familia. Siempre me ha gustado el concepto de “médico de cabecera”. Define magníficamente bien que cuando un enfermo nos requiere, entramos hasta la habitación del paciente. Eso implica dos cosas: que nos necesitan y que confían en nosotros. La confianza hoy está en desuso. Probablemente mi trabajo sea uno de los pocos que permiten trabajar con ese concepto en el mundo en que vivimos. En cuanto a mi vocación, soy el primer médico de mi familia. En el colegio las asignaturas que más me gustaban eran la literatura y la biología. Me plantee en un momento dado estudiar veterinaria, pero reconozco que me fascinó la anatomía humana y al final me decanté por la medicina. Podemos decir que fue un “pálpito” del que no me arrepiento.

¿Cómo ha cambiado la medicina de atención primaria desde que empezaste a trabajar en ella hasta la actualidad?

Podemos decir que estamos en la parte descendente de la “ola”. Mi especialidad es relativamente nueva. El siglo XX, ayudado por la rápida evolución de la tecnología, permitió que surgieran especialidades y superespecialidades en detrimento de la medicina general. Se perdía la visión global del paciente, convertido en una especie de puzle cuyas piezas correspondía a diferentes ramas de la medicina, pero que no aseguraban que casaran a la perfección hasta lograr “sanar al paciente” William Osler, padre de la medicina hipocrática moderna ya dijo que “el buen médico trata la enfermedad, el gran médico trata al paciente que tiene la enfermedad”. No es hasta la segunda mitad del Siglo XX cuando surge la Medicina Familiar como una rama con unos conocimientos y formación propia. Se modificó la forma de trabajar, creándose el Centros de Salud, que integraba el trabajo de medicina, enfermería y auxiliares de clínica. Centros de atención sanitaria cerca del domicilio del ciudadano. Pero la tecnificación no para. Hoy en día la atención primaria vuelve a tener cierto aire decadente propiciado por las autoridades. En política da prestigio inaugurar un Hospital, pero no un Centro de Salud. Eso ha hecho que los estudiantes de medicina prefieran superespecializarse a formarse con médicos de atención primaria. En la actualidad, hay una gran carencia de médicos en general, pero en particular de mi especialidad, lo que implica una importante carga de trabajo y deterioro de la asistencia.

Ezequiel Arranz
Ahora las citas son telefónicas, no hay esa cercanía y contacto humano médico-paciente, ¿qué es lo que más echas de menos de eso?

Precisamente eso, el trato directo con el paciente. No se puede trabajar solo con un teléfono, ni si quiera con una webcam de la que se carece en atención primaria. En el mundo “cibernético” en el que vivimos, la medicina familiar está desempeñando su trabajo a través de una línea de teléfono sin otros elementos que permitan contactar con el enfermo. Nos hemos tenido que reinventar sin materiales. El teléfono y el ordenador en consulta ya existían antes de la pandemia. Son muy útiles para realizar trámites burocráticos, pero no para diagnosticar y tratar. Tras la convulsión que supuso la aparición en escena de la pandemia, seguimos con los mismos elementos. Si perdemos la relación directa con el enfermo, se pierde la esencia de la atención primaria.

¿La llamada telemedicina en atención primaria es una solución, un parche o una herramienta que se va a quedar?

Es una oportunidad de mejora siempre que se dote de medios adecuados. Uno de los grandes problemas que tiene la atención primaria es la “maldita burocracia”. Informes, justificantes, bajas… Otro de los problemas es la falta de tiempo. La telemedicina puede ayudarnos a equilibrar ambos conceptos: me puede permitir ahorrar tiempo para ver mejor a mis pacientes. Estoy convencido que ha venido para quedarse, pero para lograr el éxito es preciso la colaboración del ciudadano, acostumbrado a la visita presencial para todo lo que precise y del profesional sanitario para aplicar las tan deseadas nuevas tecnologías (si es que nos llegan).

Me gusta subir las escaleras de peldaño en peldaño, sino corro el riesgo de tropezarme y caer antes de alcanzar la meta

¿Cómo te imaginas las consultas de atención primaria en 10 años?

Hay dos posibilidades: que la inversión permita tecnificar consultas y dotar de personal a los centros o que la falta de inversión ahogue la atención primaria. En el primer caso, la sanidad pública tendrá una medicina de familia puntera que permita filtrar adecuadamente los problemas de salud al segundo escalón sanitario. En el segundo, estamos abocados a una medicina de supervivencia.

Estuviste unos 5 años como colaborador en algún que otro programa de radio, ¿de dónde viene esta pasión por el formato en audio?

Nunca me ha supuesto un problema hablar en público y siempre me ha gustado la docencia. Es una combinación perfecta para trasmitir y divulgar conocimientos. La radio es probablemente el medio de comunicación más dinámico que tenemos hoy en día. El acceso a las diferentes emisoras por internet y la posibilidad de oír sus contenidos en cualquier momento permite llegar a mucha más gente. Si uno de los problemas que tenemos en la actualidad es la falta de tiempo, acceder a contenidos de nuestro gusto en cualquier lugar y a cualquier hora a través de un teléfono móvil, tablet u ordenador portátil ha permitido superar esa barrera.

Vamos a escuchar podcasts tuyos en la plataforma de IEFS, ¿puedes darnos algún adelanto de lo que nos vamos a encontrar?

Trataré temas de actualidad para profesionales sanitarios. “Del profesional sanitario al profesional sanitario”. Para ello intentaré contar con la colaboración de compañeros que trabajan día a día en centros de salud, hospitales, residencias, tanto públicos como privados. Me gustaría contar también con los sindicatos de los distintos estamentos, dejando de lado la política por supuesto. Pero también incluiré podcast con un carácter más lúdico, por ejemplo hablar de la salud en la historia. Al fin y al cabo nuestra forma de ser de hoy está condicionada por lo que fuimos antes.

Ahora la gente está más relacionada a las RRSS y cada día hay más plataformas donde se escuchan estos podcasts, ¿crees que hay suficiente oferta ante la creciente demanda de los oyentes? ¿Se le podría sacar más partido?

En mundo infinito como es internet, la oferta puede llegar a ser también infinita. Creo que es importante saber filtrar aquello que se basa en un proyecto serio, que trasmita información veraz y que sea útil para nuestro trabajo. Con estas premisas ya acotas bastante las opciones que hay en el mercado. No creo equivocarme si afirmo que IEFS persigue este objetivo. Los diferentes contenidos de su página web y la difusión por las redes sociales permitirá alcanzar un gran número de seguidores. Lograr ser un referente en nuestra profesión es una meta difícil pero no imposible. A ello aspiramos y para ello trabajamos.

 ¿Algún proyecto futuro en mente?

Como siempre digo, me gusta subir las escaleras de peldaño en peldaño, sino corro el riesgo de tropezarme y caer antes de alcanzar la meta. Proyectos siempre hay pero primero hay que afianzar el proyecto anterior.

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